viernes, 6 de septiembre de 2013

Lluvia eterna

Mi mayor defecto
siempre fue
querer a destiempo.
Vivir a un lado de relojes
mientras jugaba
con su arena,
imaginando que mis castillos
soportarian las mareas.

Supongo que tampoco
encontré nunca mi lugar.
He perseguido
cientos de siluetas
con tacones
por todos los balcones
de la ciudad.

Qué os voy a contar.
El ron y el vino
entraron en mis venas
cuando la sangre
estaba demasiado débil
para continuar.

He dormido
en tantos sueños
que llegué a tener pánico
de despertar,
he olvidado en tantos bares
que el alcohol es lo único
me ayuda a recordar.

Y ahora,
apoyado en la barra,
cae sobre mi memoria
la imagen de aquel día
que una chica me dijo:
"Tienes la sonrisa
más triste que he visto
en mi vida".

Desde ese momento
he ido notando
cómo las lágrimas
me salen de la boca
y mis ojos coleccionan
una serie
de batallas perdidas,
(por no decir derrotas)
firmadas bajo el seudónimo
de Alegría.

Yo, me limito
a refugiarme
allí donde la lluvia
es sinónimo de felicidad.
Al menos para la poesía.

1 comentario:

  1. Me encanta el poema ^^ haces que las palabras suenen tan bien... sin duda mi favorita :"alli donde la lluvia es sinónimo de felicidad, al menos para la poesía". Espero leerte prontito.
    Besos desde hoyvoyaescribirtesinningunmotivo.blogspot.com

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