martes, 8 de abril de 2014

Hoy volvería contigo

Hoy volvería contigo,
aunque sólo fuese por sentir
un poco de calor
debajo de este amasijo de sábanas frías.
Me desharía en todo
menos en elogios
hacia ti,
porque no quiero manchar
con mis dedos
tu pecho
ahora que vuelve a brillar;
buscaría la manera
de entender cómo uno
puede ser capaz de encontrarse perdido,
siendo eso una contradicción en sí mismo.

No quiero pedirte que vuelvas
porque se nos da mucho mejor
estar lejos,
pero hay días que huelo a humo
y no veo el rastro de caucho
que solían dejar tus ruedas
por la habitación;
ni tus pantalones desabrochados,
ni tus suspiros entrecortados,
ni tus pequeños escalofríos.
Únicamente vacío.

Es por eso que vengas,
no que vuelvas.
Me explico:
ya nos hemos conocido
hasta que nos hemos hundido,
quizá al desconocernos
salgamos a flote
y no nos quede más remedio
que seguir la travesía
en diferentes botes.

Mañana volveré a estar pensando
en otras faldas
y mismamente ayer
escribí un soneto
para una chica
que me guiñó una sonrisa
en el bar
desde el otro lado de la barra de labios
pero, repito:
hoy - y sólo hoy - volvería contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario