jueves, 9 de octubre de 2014

Big Bang

Nuestras miradas
se cruzaron
en el reflejo de un charco,
se fundieron entre sí
dando lugar
a un nuevo universo
y sonreí
para avisarte
de que el Big Bang
acababa de pasarnos
por debajo
y que encima
sólo estábamos nosotros.

Lo que navegamos
sin izar las velas
aquel día
supuso para los piratas
naufragios de envidia,
les arrancamos
el ron y la resaca
de las manos
de por vida.

Cuánto me gusta exagerar
cuando eres tú
quien me mira
y yo sostengo
la cerveza
y el argumento
de que agarrándola
por el cuello
tardará menos
en calentarse.

Que llegarán las nubes
y el cielo se vaciará
de luces
es algo con lo que cuento,
pero simularemos
estar viendo
eclipses de sol
cada vez que nos visiten
la lluvia y el viento.

Son ideas
que se me van ocurriendo
después de años
viendo pasar
las oportunidades
y el tiempo,
meses en los que vivir
fue lo más parecido
a estar muriendo.

Pero ahora la luna
vuelve a mirarme
a los ojos,
y mis hombros
ya no cargan
con la culpa.

Te propongo
hacer las maletas
sin abrirlas,
el equipaje está de más
cuando echo de menos
tus aristas
y la geometría
se convierte
en la mejor manera
de estudiar
la forma de tu sonrisa.

Agárrate,
el viaje será largo;
no tengas miedo,
puedes mirar hacia abajo,
el vértigo
está de nuestro lado.

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