Ahora que
las canciones
están afónicas
y mis alas
han vuelto a plegarse
una vez más,
ahora que
han censurado tus labios
para mayores
de 18 daños,
ahora que
el ron me habla en pasado
de ti
cuando llegan las seis y media
de la mañana
y el sol me pilla gritándole
al cielo por flores de asfalto,
ahora,
te digo: 'hasta pronto'
o 'hasta tarde',
pero no 'hasta nunca'.
No. No a ti.
Nos debemos Madrid.
Y Madrid nos debe una a nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario