"Pensé en francotiradores serbios
disparándote mi amor"
Fuimos gatos en los callejones del infierno; asesinamos a falsos dioses con el sudor de nuestra espalda, gritamos 'revolución' desde la orilla de la luna. Creo que intentaron callar nuestros sueños disparándonos detrás de barricadas construidas con kilómetros y otras drogas. Quizá sólo sea una escusa de autoengaño.
¿Cuántos ojos nos miraron y después se escondieron detrás de párpados de celos? ¿Cuántas gotas de viento guardaron los susurros que erizaban mis oídos? ¿Cuántos poetas quisieron escribir sobre el amor y acabaron escribiendo sobre nosotros? Números y más números. Y yo soy de letras. Perdona.
Quise recordarte para escribirte. Algún gesto de tu sonrisa, un suspiro en el estribillo de una canción cicatrizada, una caricia de nieve y fuego, un giro de tu cuello, un botón desatado, algo. Pero no encontré nada. He olvidado cómo rebobinarme.
Viendo que mi musa ya no lleva tu nombre creo que lo mejor será dejarlo aquí. Y ya sabes, recuérdame. Yo seguiré recordándome cada noche que hubo un día en el que te olvidé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario