miércoles, 5 de junio de 2013

Hacer(te) poesía

Hacer(te) poesía
es arrancarle las alas a la luna
para encerrarla en los charcos;
cometer delitos leves
a punta de melancolía sin coartada establecida,
buscar restos de Marte en el asfalto,
comprobar que las costuras de los sueños
aún no se hayan desatado.

Hacer(te) poesía
es remover cielo y tierra por encontrarte,
aún sabiendo que si te encuentro
la tierra desaparecerá y el cielo parecerá mucho más pequeño.

Hacer(te) poesía
es beber de un trago el viento de noviembre,
suplicar por besos y versos a otras musas;
ver llorar nieve al verano,
guardar (y enviar a la deriva)
dentro de botellas vacías de ron
las coordenadas exactas de mi último naufragio.

Hacer(te) poesía
es esconderte el sol detrás de las montañas
cuando decides que es demasiado tarde
para seguir siendo de día;
es apagar las llamas del infierno con las yemas de mis dedos,
tan sólo por sentir que aún sentimos.

Hacer(te) poesía,
para mí, es simplemente hacerte feliz.

1 comentario: